Durante el verano de 2018 en Alemania se vivieron las temperaturas más altas registradas desde 2003. Se hablaba de que era la mayor racha de calor y aridez que se había producido en el país en los últimos 100 años. También se estimó que se había producido la mayor
cantidad de horas de sol diarias desde que se había comenzado a medir habitualmente el clima en 1951.

En julio el sol iluminó Alemania durante 305 horas, lo que supone un incremento del 30% respecto de la media mensual. Las temperaturas máximas también alcanzaron un nuevo récord, creando el riesgo de fuegos en el campo. La situación empeoró aún más porque los niveles de lluvia descendieron un 50 % respecto de la media mensual, por lo que los recursos hídricos tuvieron que gestionarse con eficiencia y ahorrando en lo posible. Algunas zonas de Alemania habían registrado unas precipitaciones de solo cinco litros por metro cuadrado. Los
incendios en el campo pusieron a prueba la capacidad de los cuerpos de bomberos locales para garantizar la seguridad pública y mantener a salvo a sus efectivos en el terreno. Aunque en este año todavía no se ha dado el abrasador clima del 2018, un periodo seco de
tres semanas podría cambiar la temperatura rápidamente. Esto obligará a los cuerpos locales de bomberos a utilizar nuevas vía para identificar y contener los puntos críticos. Las granjas con cultivos sin cosechar, los bosques, los páramos y las llanuras con vegetación seca son extremadamente vulnerables a la combustión espontánea. Los frecuentes incendios de 2018 llevaron a los cuerpos de bomberos hasta el límite de su capacidad táctica y operativa y supusieron un riesgo para su personal.

“Arbustos, maleza baja y campos de hierva son zonas con un alto riesgo de prenderse y pueden llevar a grandes incendios,” afirmó Maik Bulach, comandante del cuerpo de bomberos de Hechingen, una unidad de voluntarios locales en Baden-Wurttemberg,
Alemania.

La lucha contra los incendios en campos

El 4 de agosto de 2018, el cuerpo de bomberos de Hechingen recibió un aviso de incendio en una remota carretera comarcal alejada de cualquier fuente de agua que pudiera ayudar a apagar el fuego. Para cuando el personal pudo responder, el fuego era ya de 5 kilómetros cuadrados y había un alto riesgo de que se propagara por los bosques cercanos No se pudo determinar la causa del incendio, pero el calor seco fue el desencadenante más probable, ya que se habían alcanzado los 34 ºC (93.2 ºF).

El fuego afectaba la carretera y el bosque

Los bomberos pudieron ver el humo y las llamas alzarse por encima de la maleza a cientos de metros de distancia. Extinguir el fuego y evitar a la vez que se propagara a zonas boscosas no eran el único desafío: el viento empujaba al fuego a zonas pobladas cercanas.

Los equipos quisieron utilizar el agua de un arroyo cercano para abastecer sus mangueras. Sin embargo, el arroyo estaba prácticamente seco, añadiendo un factor más de complejidad en la planificación de la operación. El camión de bomberos que llegó antes a la escena
llevaba un volumen total de 2000 litros de agua. Un segundo camión de bomberos y un camión cisterna estaban en camino. Esta era una cantidad de agua relativamente pequeña para el tamaño del incendio y los bomberos tuvieron que utilizarla con precisión.

El viento amenazaba en expandir el fuego a otras áreas

Los principales factores de riesgo en incendios en campos que los cuerpos de bomberos tienen en cuenta para elegir a la hora de planificar y ejecutar sus estrategias son: la vegetación, el clima, la dirección del viento y el terreno. Estos factores pueden ser capturados y analizados con mayor facilidad gracias al uso de la fotografía aérea realizada mediante drones.

El comandante Bulach, al ver que las condiciones operativas iban a ser más restrictivas de lo planificado inicialmente, desplegó un robusto dron DJI Matrice 210 con una cámara térmica Zenmuse XT y una cámara de alta definición Zenmuse X4S. Esta solución para misiones operativas se utiliza frecuentemente por equipos de seguridad pública para vigilar las zonas de operación e identificar amenazas.

Cómo contribuye la imagen tomada con drones a la planificación operativa

Para recoger información aérea del lugar del incidente se utilizó un DJI M210. Gracias a la información obtenida con el dron el comandante Bulach pudo conocer mejor la situación de la zona y, junto con su equipo, mejorar el plan operativo. Los bomberos se pudieron coordinar con eficacia y pudieron contener las llamas.  “La mayor ventaja la dio a la hora de buscar puntos críticos y extinguirlos. El uso simultáneo de la XT y la X4S nos dio información exacta sobre desde dónde atacar cada punto y el tiempo que haría falta para asegurarlo,” apuntó el comandante Bulach.

Vista desde el dron

La cámara DJI Zenmuse XT indetifica los puntos calientes

Poder aislar y eliminar los puntos críticos con precisión fue clave para poder optimizar el uso del agua y del personal. Con los métodos tradicionales de recogida de información habría hecho falta más tiempo y energía y habríamos estado más expuestos a los peligros del
incendio. La implementación de la imagen aérea gracias a los drones ha mejorado la eficiencia y eficacia operativas del comandante Bulach y el cuerpo de bomberos de Hechingen.

Conseguimos mejor información con un dron DJI, nuestros equipos pudieron extinguir el fuego utilizando solo 5000 litros de agua mezclados con espuma contra incendios. Esta es una reducción importante del volumen de agua necesitado en comparación con misiones
recientes del cuerpo de bomberos de Hechingen que no utilizaron drones. Además de ahorrar recursos medioambientales necesarios para sofocar el incendio, el uso de drones de DJI también sirvió para reducir el estrés físico de los bomberos que, con sus pesados trajes
en altas temperaturas externas, corrían un alto riesgo de fatiga o golpes de calor. La combinación de imagen óptica y térmica aérea generó un conocimiento de la situación con el que se pudieron reducir el tiempo operativo y la exposición a los elementos, permitiendo a los bomberos mantenerse fuera de peligro pero cerca de la acción.

DJI
DJI, líder mundial en tecnología de drones civiles y de imagen aérea, es una empresa fundada y dirigida por personas apasionadas por los helicópteros a control remoto y expertos en tecnología de vuelo controlado y estabilización de cámara. La empresa se dedica a producir equipos de fotografía y filmación aérea, proporcionando plataformas más accesibles, fiables y de más fácil uso para emprendedores e innovadores de todo el mundo. DJI realiza actualmente operaciones de alcance internacional en América, Europa y Asia, y sus soluciones y productos revolucionarios son preferidos por clientes de más de 100 países para diversas aplicaciones: filmación, construcción, inspecciones, respuesta a emergencias, agricultura, conservación y otras industrias y sectores.